Estoy nervioso por que voy entrando a tu cuarto, mi respiración se agota con cada paso que da esta maligna gravedad, hay un presagio, una pista del horror que voy a presenciar, tiembla mi carne y mi sangre quiere salir de su tensión, giro la perilla y mis ojos quieren cerrarse pero la verdad corta mi ilusión hacia a ti, te veo en brazos de un ladrón, un sanguinario hombre que se ha atrevido a destruir mi equilibrio en este lado de mi alma.
Los cuervos acompañan la noche de mi destrucción, mientras dos hambrientos se dan besos animales como si el mundo dejara de existir.
Ella me ve con profunda tristeza, el la sigue marcando con su pasión prohibida, sus carnes se retiran, el fuego de su locura es apagado.
Un derechazo con estilo novelesco, desfigura la imagen de una incomoda situación, sus rostros se destiñen con los minutos, yo quiero su cabeza destrozada, mi rabia quiere correr, pero solo corre la sangre que mi golpe ha provocado.
La vergüenza no es mas que un chiste y las explicaciones matan la razón de un no es lo que parece; la tormenta llega tarde a este laberinto de emociones, los rayos calman mi odio y mi boca dice se acabo el buen hombre.
Ella corre detrás mió yo solo le digo, las palabras no son necesarias, por que las almas perdidas no necesitan clemencia, solo una luz que las guié al paraiso de los valores y yo no puedo ser tu luz, pero si cononozco el cielo .
Los cuervos acompañan la noche de mi destrucción, mientras dos hambrientos se dan besos animales como si el mundo dejara de existir.
Ella me ve con profunda tristeza, el la sigue marcando con su pasión prohibida, sus carnes se retiran, el fuego de su locura es apagado.
Un derechazo con estilo novelesco, desfigura la imagen de una incomoda situación, sus rostros se destiñen con los minutos, yo quiero su cabeza destrozada, mi rabia quiere correr, pero solo corre la sangre que mi golpe ha provocado.
La vergüenza no es mas que un chiste y las explicaciones matan la razón de un no es lo que parece; la tormenta llega tarde a este laberinto de emociones, los rayos calman mi odio y mi boca dice se acabo el buen hombre.
Ella corre detrás mió yo solo le digo, las palabras no son necesarias, por que las almas perdidas no necesitan clemencia, solo una luz que las guié al paraiso de los valores y yo no puedo ser tu luz, pero si cononozco el cielo .




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