Pena de un armonía prima, afligido
Respiro huérfano de la decepción de tu
Naturaleza vacía, se queman mis discursos
Que entonaban tu fraudulento espectro de
Bondad, Treta del aroma del narciso reflejo
De tu corazón
Inquieto soneto de tu perversidad, suena en
Mil lamentos por tomar tú nombre en el
Juramento de los cielos pardos
Toca viola del engaño como solo tú sabes
Y no vaciles al herir lo que envenena la
Sensación de su amor.





