Corazones al punto de lijado vamos tú y yo, no tienen color, ni una textura limpia para ser mostradas al mundo
Clavos y puntillas no aclaran nuestros sentimientos, por que las lagrimas las han oxidado con los años
Acepto que pasamos al proceso de donde la carne se vuelve madera y sobresalen reglas en esta función en honor a la tragedia.
Somos victimas de la maldición del amor al descubrir que somos parte de un mismo árbol, por tal motivo la tentación es la base de nuestra casa de muñecas en la que hacemos parte
Secuestrados por nuestras pasiones, nos atraviesan hilos familiares que nos detienen al callejón de lo prohibido.
Marionetas, simples marionetas del destino absurdo, por demandar a la razón y a cambio ganamos miradas de berbiquí justo donde el alma no puede volver hacer parte de un cuerpo de carne y libre en los latidos de libertad.
Clavos y puntillas no aclaran nuestros sentimientos, por que las lagrimas las han oxidado con los años
Acepto que pasamos al proceso de donde la carne se vuelve madera y sobresalen reglas en esta función en honor a la tragedia.
Somos victimas de la maldición del amor al descubrir que somos parte de un mismo árbol, por tal motivo la tentación es la base de nuestra casa de muñecas en la que hacemos parte
Secuestrados por nuestras pasiones, nos atraviesan hilos familiares que nos detienen al callejón de lo prohibido.
Marionetas, simples marionetas del destino absurdo, por demandar a la razón y a cambio ganamos miradas de berbiquí justo donde el alma no puede volver hacer parte de un cuerpo de carne y libre en los latidos de libertad.




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